Skip to content

El Libro de las Fobias – Introducción

Tapa El libro de las FobiasCuando en junio de 1994 decidimos formar un grupo para personas que sufriesen de fobias, no nos imaginábamos en lo más mínimo la repercusión que esto tendría.
De hecho, cada vez que nos presentamos en algún medio se produjo una avalancha de llamados telefónicos, los cuales provenían no sólo de Capital y el Gran Buenos Aires sino también del resto de las provincias, desde Salta hasta Tierra del Fuego, e incluso de la vecina República Oriental del Uruguay.
El número de personas que  concurrió a vernos resultó, por supuesto, mas limitado, siendo las dificultades de traslado una de las razones que hicieron que fueran muchos menos quienes, finalmente, pudieron participar de nuestros encuentros.
Aproximadamente un 10% de las consultas que recibimos fue de gente que sufría de claustrofobia o de varias fobias situacionales en forma mixta y de gente que sufría de fobias limitadas a determinado objeto.
El otro 90% de quienes recurrían a nosotros se trataba, en cambio, de personas a quienes aquejaba lo que  describían como una rara afección que les hacia experimentar sensaciones de pánico “inmotivadas” en determinadas circunstancias, especialmente cuando se alejaban de sus hogares, o toda vez que no se hallaban en compañía de algún familiar cercano o de algún amigo.
Algunos sabían hacía tiempo el nombre del problema que padecían, pero la mayor¡a acababa de descubrir que el extraño mal que venían sufriendo era compartido por miles de individuos y se denominaba “agorafobia“.
En un buen número de casos, además, estos síntomas de agorafobia no se presentaban en forma pura, sino  coexistiendo con alguna otra fobia situacional: claustrofobia, fobia a las tormentas, fobia a viajar en avión, etc.

Entre quienes se acercaron a nosotros, muchos venían de un peregrinaje por diferentes consultorios médicos que ya llevaba años; para otros ésta era la primera vez que asistían a un lugar donde se les pudiera brindar algún tipo de ayuda profesional.
En realidad, casi todos llegaban esperando que les proporcionásemos la fórmula magica que les permitiese superar instantáneamente su problema.
Lamentablemente no poseemos esta fórmula mágica.
Lo que si podemos brindar, sin embargo, es un espacio de intercambio de experiencias y una orientación en el proceso de cura.
Consideramos que así como la aparición de estas afecciones es un proceso que tiene una determinada evolución, así también su superación implica un proceso, proceso a veces difícil y frustrante, a veces satisfactorio, pero que, como todo proceso, requiere de un tiempo.
En general, aquellos  que concurren o han concurrido regularmente a alguno de nuestros grupos han presentado  mejorías, las que más o menos acentuadas según el caso, son no obstante lo suficientemente significativas como para probarnos, en última instancia, la posibilidad de reversión de esta patología.

Published inEl Libro de las Fobias

Be First to Comment

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *