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Pánico a Volar Capítulo 2, Parte 2

¿ Que tipo de padres tienden a transmitir al hijo una constante inquietud acerca de la peligrosidad del mundo?


Padres ausentes físicamente

La ausencia de los padres puede ser temporal o permanente y puede deberse a diversos factores, no siempre voluntarios.
La primera gran ausencia, es la muerte de alguno de los progenitores que , de una u otra manera, va a significar una marca de fuego en la formación de la personalidad.

La segunda gran ausencia que produce efectos similares es el abandono o alejamiento. Este puede ser causado tal vez por razones de fuerza mayor: internación prolongada por problemas de salud, cárcel, situaciones económicas que fuercen a los padres a trasladarse a otra localidad, teniendo que dejar a los hijos al cuidado de terceros, etc., o puede deberse a conflictos de los adultos que lamentablemente no encuentran una mejor y menos dañina forma de resolución.

Cualquiera de estas formas de ausencia generará en el niño una exacerbación de sus mecanismos de alerta, ya que todo los sentidos se agudizan en un intento de hallar indicios de los progenitores. Este alerta constante, esta situación de desasosiego, inquietud y búsqueda constante va a ser la matriz de la ansiedad futura.

Padres distantes emocionalmente

Encontramos aquí progenitores con una imposibilidad psíquica de establecer un lazo cálido con el hijo. ¿A qué puede deberse esto? En el extremo más grave están aquellos padres francamente psicóticos, pero también nos vamos a encontrar con padres en extremo narcisistas, cuyo acentuado egocentrismo dificulta el establecimiento de un vínculo con sus hijos o aquellos que sufren una profunda depresión que los lleva a no poder ocuparse ni siquiera de ellos mismos.

En este último caso, a menudo nos topamos aquí con una inversión en la relación de protección entre los padres y los hijos, donde son estos últimos quienes adoptan una actitud protectora con respecto a padres a quienes sienten como débiles. Los niños que aparecen como llamativamente maduros, están en realidad sufriendo una excesiva exigencia de adaptación que más tarde o más temprano acarreará sus costos. Se habla aquí de una sobreadaptación y de niños que actúan como adultos mostrando conductas que corresponden a una edad cronológica mucho más avanzada.En esta categoría se encuentran también padres que han tenido una crianza donde han aprendido a bloquear sus afectos y no han podido superar este aprendizaje.

En todo estos casos al fallar la contención paterna ,el niño no va a tener en que apoyarse emocionalmente y un mundo sin apoyos es tan inseguro como lo es una casa sin barandas en los balcones y con un piso que tambalea a nuestro pasos.

Padres sobreprotectores

Estos padres, excesivamente ansiosos con respecto a la seguridad de sus hijos, y temerosos de la integridad física de éstos, terminan por transmitirles, con sus cuidados y alertas excesivas, la sensación que el mundo es un lugar peligroso y poco confiable.

Published inFobia a Volar

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