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Pánico a Volar, Capítulo 3 ¿Por qué en este momento?

Si Ud. no ha sido una persona miedosa durante toda su vida probablemente se preguntará ¿Qué es lo que ha despertado este miedo ? y ¿ por qué en determinado momento y no en cualquier otro?

Es probable que Ud. haya experimentado en los últimos tiempos, antes del comienzo de los síntomas, tal vez incluso un año atrás, alguna situación de pérdida, de shock o de esfuerzo emocional prolongado.

Entre las de pérdidas las más frecuentes son:

  • Muerte de algún familiar cercano o de alguna persona querida.
  • Divorcio.
  • Pérdida del empleo.
  • Cambio del lugar de residencia.
  • Mudanza.

Las de shock

  • Haber sido asaltado
  • Haber recibido una noticia de fuerte impacto emocional para Ud., tal vez atinente a alguna enfermedad o accidente de alguien cercano.

Esfuerzo emocional

  • Haber sido quién se haga cargo del cuidado de un enfermo terminal durante un tiempo prolongado.
  • Haber pasado un largo período tensionado por la amenaza de que algo malo ocurriera. La situación de amenaza requiere un constante esfuerzo psíquico, ya que la tensión permanece en el plano psicológico, pues hasta que la amenaza no se concrete la persona queda en situación de parálisis emocional y de imposibilidad de pasar a la acción.

Cualquiera de esta situaciones implica un enorme esfuerzo para el psiquismo que llega a un estado de agotamiento y debilitamiento que le hacen imposible sostener muchas de las defensas que había ido generando a lo largo de los años.

Así, si analizamos su no-miedo anterior, es posible que Ud. nos relate que era una persona que no tenía la más mínima conciencia del peligro en ninguna circunstancia.

Ahora bien, sabemos que la sensación de peligro es la señal de alarma que tenemos los seres vivos y su función es advertirnos de la existencia de algún riesgo inminente dándonos tiempo a que reaccionemos. Si esta alarma jamás suena podemos deducir que su funcionamiento se halla obstaculizado o bloqueado por algún motivo. En los seres humanos se habla de una negación, de un no permitirse reconocer el miedo que uno posee por temor a que una estructura psicológica que se ha desarrollado de una manera sobreadaptada debido en gran parte y sin duda a una gran exigencia ambiental, no pueda sostenerse y se desmorone por completo.

Entonces es ahora cuando el miedo surge y surge en el momento más inesperado. Este miedo molesto que barre con sus pretensiones de omnipotencia y que aunque a Ud. no le guste le va a dar sin embargo una nueva oportunidad de replantearse y aceptar su vulnerabilidad. Ese miedo incomprensible que no es sino pura angustia infantil que no ha podido evacuarse, porque ha debido permanecer congelada por la fuerza, y que la obliga a pedir protección y ayuda de la misma manera que lo haría un niño.

A partir de ahí lo más frecuente es que se comience a desarrollar una conducta a la que se denomina fóbica. Las conducta fóbicas son aquellas que se caracterizan por desarrollar mecanismos de evitación o de huída ante objetos o situaciones que generan miedo o ansiedad intensos.

Así, Ud. evitará volver a viajar en avión y hará mil piruetas para no tener que hacerlo nuevamente. Sin embargo, si Ud. no logra superar esta situación, no logrará sentirse jamás satisfecho. Por otra parte, la fobia a volar no suele aparecer como única fobia, sino que quienes la sufren en general padecen también

  1. Claustrofobia o fobias a los espacios cerrados, por lo cuál el hecho de sentir que no pueden bajarse del avión cuando lo deseen les resulta desesperante o
  2. de fobias a las alturas o acrofobias.
Published inFobia a Volar

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